El día a día de una empresa que brinda servicios, como en el caso de una agencia de publicidad, es lidiar con distintos tipos de clientes. Es importante aprender a manejar una correcta comunicación con cada uno de ellos, ya que buena parte del éxito del proyecto que estén trabajando juntos dependerá de esta relación. Te dejamos 5 tips que puedes comenzar a aplicar para poder afianzar la relación con tus clientes:

 

  • Establece un orden y respétalo: al comenzar la relación comercial, es importante dejar en claro cuál será el equipo interno que estará a cargo de la marca y cómo será el flujo de trabajo, para poder mantener un orden o ajustarlo a las necesidades del cliente. Esto incluye, por ejemplo, periodicidad de reuniones, fechas de envío de cronogramas, responsable por cada área, etc.

 

  • Sé atento: la mayoría de las veces, los clientes van a querer que su marca sea prioridad en tu día a día. Aunque no siempre sea posible, es importante demostrar que le damos la atención requerida. Siempre ten una respuesta a la mano y no demores mucho en contestar sus consultas, ya que eso genera desconfianza. Sé proactivo con lo que está pasando con la marca en tiempo real y anticipa los obstáculos. Además, escucha siempre las ideas del cliente y hazlo partícipe de la estrategia, para que se involucre más en tus procesos.

 

  • Mantente actualizado: la comunicación está cambiando tan rápido que es necesario estar informado sobre las nuevas tendencias, tanto en el marketing como en el rubro de la empresa. Investiga sobre el estado actual del mercado, sus competidores, la industria y las novedades del mundo digital, por ejemplo. De este research podrás sacar nuevas ideas para aplicar a las marcas, así como argumentos válidos para justificarlas. No caigas en la monotonía y sorprende a tu cliente.

 

  • Deja todo por escrito: al igual que tú, el cliente puede tener días muy atareados en los que decide muchas cosas. Por esta razón, cada vez que se coordine algo nuevo, envía un correo que deje registro del nuevo acuerdo para todos los involucrados estén al tanto. Un simple mail que comience con “De acuerdo a nuestra última llamada…” puede salvarte de muchos inconvenientes y ayudarte a darle un mejor seguimiento a tus procesos. Evita las suposiciones: ante la duda, siempre es bueno preguntar.

 

  • Gánate su confianza: este punto se irá construyendo con el tiempo y solo depende de ti. Si respetas los deadlines y acuerdos, entregas buenos productos, llegas a tiempo a tus reuniones y, en general, cumples con todos tus compromisos, así sean llamar o mandar un correo a una determinada hora, el cliente irá confiando más en ti, ya que le irás demostrando que, al igual que él, quieres lo mejor para su marca.

 

 

 

En conclusión, lograr una buena relación con tus clientes dependerá del orden, atención y claridad con la que manejes tus tareas diarias. Es necesario esforzarse por afianzar el lazo con ellos, para que las dos partes salgan beneficiadas con esta asociación. De esta manera, podrán unir fuerzas para que las dos empresas sigan creciendo.