La bolsa de valores es pequeña en el Perú pero muy grande en muchos países y es la creadora de las enormes fortunas que vemos en estos tiempos.

Cada día millones de inversionistas entran a las bolsas de valores (Stockmarket) buscando comprar acciones que en el tiempo aumenten de valor y así revenderlas con una ganancia.

Claro que lo contrario también sucede pues hay millones que compran a precio alto y venden a menos precio perdiendo su capital, y si crees que se parece a un casino tienes razón. El movimiento de dinero en las bolsas se ha acelerado con el crecimiento de Internet pues ahora más gente tiene acceso a invertir en más bolsas, siendo las más grandes las de New York, Shanghái, Tokio y Londres, en estos mercados millones de empresas buscan atraer inversionistas en busca de comprar acciones con potencial de aumento de valor. Gracias a la rápida expansión del comercio online hay ahora muchos peruanos que invierten en el Stockmarket, así también hay empresas peruanas que cotizan (venden) sus acciones en estos mercados como Credicorp, IFS (Interbank) y algunas mineras.

Entonces lo primero que pensamos es ¿Cómo podríamos entender estos mercados de valores?

En 1949 Benjamín Graham se preguntó lo mismo y decidió escribir el libro “El inversionista inteligente” que hasta hoy es reconocido como el mejor libro en su campo y lo fue actualizando hasta 1973. No es un libro fácil de leer pero sus conceptos son utilizados hasta hoy por los principales inversionistas en acciones de empresas , entre ellos Warren Buffet reconocido como el inversionista más exitoso con una fortuna personal de más de $126,000 millones!.

Este excelente libro carece de una introducción básica y asume que el lector conoce los mecanismos del Stockmarket, a partir de allí explica que más importante que ver el precio de cada acción es estudiar a la empresa y la capacidad de su equipo gerencial pues en el largo plazo estos factores se impondrán, asimismo dice que los mercados oscilan entre la exuberancia irracional (precios altos) y el pesimismo injustificado (precios muy bajos), así cuando los precios son altos hay que pensar en vender y cuando son bajos hay que comprar.

Benjamín hace una diferencia entre el especulador (compra buscando ganancias rápidas) y el inversionista (apunta al mediano o largo plazo); también enfatiza la importancia de la disciplina emocional, es decir no dejarse llevar por el entusiasmo o el pesimismo, se trata de tomar decisiones racionales basadas en hechos y datos.

¿Qué diría Benjamín Graham si viera nuestra economía?, quizá que estamos en etapa de pesimismo y es el momento de invertir pues en el fondo nuestra economía goza de buena salud, un factor en contra es que aún no sabemos cuál será la real política del nuevo gobierno, sin embargo habrán empresas que lograran prosperar… y otras no. El asunto es analizar la situación e invertir donde haya oportunidad de crecimiento sin dejarse llevar por el entusiasmo o el pesimismo.