Los perfiles creativos se identifican por ser hábiles para muchas ramas de su área. Sin embargo, al dirigir un equipo es necesario conocer las verdaderas fortalezas de cada colaborador para ser lo más eficiente posible en los proyectos que van llegando.

Poder identificar estas cualidades no siempre es fácil. En una agencia que recién comienza, muchas veces se buscan personas que puedan hacer de todo para ahorrarse los costos de contratar profesionales con más experiencia en un área específica. Es más difícil aún si es que contratan a jóvenes por terminar el instituto/universidad o recién egresados, que recién están acostumbrándose a la vida laboral y están definiendo en qué rama quieren desarrollarse.

Voy a poner un ejemplo: en el área del diseño, una persona puede dominar y orientarse más a los proyectos relacionados al branding y creación de identidades visuales que a aquellos que se relacionan más con retoque o montaje fotográfico en Photoshop. Por este motivo, es necesario ser eficiente en la definición de los equipos que estás formando en tu empresa y serán responsables de cada proyecto, según lo que este demande.

Una vez que hayas identificado los equipos de trabajo, recomiendo seguir estas prácticas que, por experiencia propia, me han ayudado en la organización del trabajo dentro de una agencia creativa:

  1. Realizar y actualizar constantemente un calendario con las fechas de entrega de cada proyecto: es necesario que todo el equipo responsable esté alineado con el gant que se maneje por cada proyecto o cliente.
  2. Definir los avances que se realizarán en cada día de la semana y, de ser posible, tener mapeado el trabajo diario de las próximas dos semanas: para establecer un orden en el cronograma de trabajo, es importante que el equipo involucrado esté al tanto de sus responsabilidades y los días disponibles para cumplir con las entregas. De vez en cuando aparecerán proyectos nuevos que harán algunos ajustes al plan inicial, pero es importante tenerlo definido para cuando esto pase para reducir el impacto.
  3. Tener una constante comunicación con los líderes de cada área: de esta manera, podrás estar al tanto de cómo va el avance por área y/o si hay dudas por resolver con los directores y otras personas del equipo.
  4. Tener un tiempo destinado a los cambios: lo menciono como último punto, pero no por eso es menos importante. Aunque no siempre estemos de acuerdo, tarde o temprano llegará el feedback del cliente que hará que le dediquemos un poco más de tiempo al proyecto entregado, por lo que hay que estar preparados.

En conclusión, armar un buen equipo, conocer sus fortalezas y tener un cronograma ordenado de trabajo te permitirá cumplir los objetivos de la empresa y seguir creciendo en un ambiente favorable para todos.

Sandra Benavente Velando

Coordinadora de Cuentas en Planetario