En 1977, la ONU estableció el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer. Ahora, ¿qué significa esto? ¿Debemos sacar un post felicitando a todas las mujeres por su día? ¿Poner en oferta hoy las líneas de nuestra marca que consideremos más “femeninas”? ¿Sacar un spot que celebre lo maravillosas que son las mujeres?

La respuesta es no, pero la parte importante es entender por qué no. El Día Internacional de la Mujer, más que un momento de celebración, es una fecha conmemorativa y de reflexión: es para recordar y analizar la lucha de la mujer por la igualdad a lo largo de la historia. Y si bien esta lucha ha rendido frutos cada vez más visibles, aún continúa.

Actualmente, en el Perú la brecha de desigualdad de género sigue siendo muy marcada. Estas son algunas de las cifras reflejan esta desigualdad (UNFPA, 2017):

  • Las mujeres reciben casi 30% menos sueldo que los hombres por la misma actividad.
  • 26,5% de las mujeres no estudian porque se dedican a las tareas del hogar.
  • Por cada hombre analfabeto, existen 3 mujeres analfabetas.
  • Las adolescentes dedican 8 horas más que sus pares hombres a las tareas domésticas no remuneradas.
  • 57% de las mujeres que trabajan en el Perú están subempleadas.
  • 1 de cada 3 mujeres ha sufrido de violencia física por parte de su pareja.

Por ello, el Día Internacional de la Mujer resulta ser una oportunidad: un momento clave para poner esta problemática sobre la mesa y empoderar a la mujer en su nuevo rol: como una participante activa del desarrollo económico y social de su comunidad.

Preguntémonos: ¿cuál es nuestro papel como marketeros, publicistas o comunicadores ante un problema social como es la desigualdad de género? Tenemos que tomar en cuenta el poder de la publicidad como formadora de opinión:  desde cualquier mensaje  publicitario, tenemos la capacidad de respaldar o de enfrentarnos a estereotipos.

Abusar de los estereotipos es algo muy común al crear campañas publicitarias, pues nos proporcionan una visión clara, perfiles bien definidos a los que apuntar con mensajes que sabemos (o creemos saber) que funcionarán.  Y, sin embargo, muchas veces no tenemos en cuenta lo dañino que puede ser reproducir ciertos estereotipos. O la otra cara de la moneda: lo positivo que puede ser apostar por mensajes transgresores que le den la vuelta a lo que estamos acostumbrados.

Un ejemplo muy claro del correcto uso de la plataforma publicitaria para brindar un mensaje de cambio y transformación es el de #NoEsNormal, la campaña lanzada por Saga Falabella en el 2017. Con un mensaje potente y claro, Saga buscó visibilizar los estereotipos negativos que se aplican a las mujeres y que forman parte de nuestro día a día.

Mucho se comparó dicha campaña con el anuncio afín lanzado por Ripley: una lista de descuentos en artículos femeninos sin ningún tipo de trasfondo o intención. Mientras Ripley fue vapuleado por el público, Saga no solo aportó en denunciar una situación negativa, sino que ganó visibilidad y reputación positiva. Se arriesgó, y ganó.

Por ello, es importante no solo entender el verdadero significado del este día: hay que identificar la oportunidad para apostar por publicidad libre de estereotipos, que visibilice problemas reales y que proponga soluciones. Hoy en día, tenemos que arriesgarnos con mensajes poderosos, no caer en los estereotipos de siempre.

Es clave tener en cuenta que esto no debe solo aplicar a una fecha específica: la publicidad con enfoque de género se hace cada vez más necesaria en una sociedad que aún no es del todo igualitaria. Recuerda: desde la trinchera del marketing y la publicidad, también es posible (y necesario) luchar por el desarrollo social.

Y, ¿con qué mensajes nos sorprenderán este año las marcas? Esperemos que haya más lucha que estereotipos.

 

*Puedes conocer más sobre la campaña de Saga en este link: http://utero.pe/2017/03/09/video-esta-es-la-razon-por-la-que-no-viste-nunca-este-comercial-de-saga-falabella-por-el-dia-de-la-mujer/

*Imagen: útero.pe