Como todos sabemos, la bolsa de valores de New York es el mayor centro financiero del mundo.
Miles de empresas ponen a la venta sus acciones para obtener fondos: si la demanda de acciones es alta los precios suben y sus propietarios se convierten en millonarios instantáneos,
como ha ocurrido con Facebook, Microsoft, Google y un largo etcétera.

Los compradores son mayormente grandes fondos de inversión (como nuestras AFPs), pero también hay fondos que se dedican a hacer lo contrario, es decir, que apuestan grandes sumas de dinero a que a corto plazo las acciones caerán y así hacen ganancias con empresas alicaídas (pero perderán dinero si las acciones suben). A estas empresas se les denomina “short-sellers” y hacen compras de gran volumen, pues algunas de ellas son más grandes que todos nuestros bancos y AFPs  juntos.

La bolsa siempre ha sido el dominio de estas empresas de amplia capacidad financiera, con ejecutivos entrenados en las mejores universidades del mundo y con espectaculares oficinas en Wall Street, un negocio no apto para inversionistas inexpertos. Pero el rápido crecimiento de las redes sociales y los negocios digitales están causando importantes cambios: han aparecido plataformas de inversión online que buscan atraer al pequeño inversionista millennial, facilitándole invertir con poco dinero, una  de ellas es robinhood.com, pero hay también foros online donde los pequeños inversionistas discuten oportunidades, como reddit.com.

GameStop es una cadena de tiendas de equipos para videojuegos, las cosas no iban bien y su acción cotizaba alrededor de USD$20, los short-sellers empezaron a tomar compromisos de compra esperando que la acción bajara más, todo parecía ir hacia lo de siempre: grandes short-sellers destrozando el capital de una empresa alicaída.

Pero para todo Goliath siempre hay un David.

En Reddit está el foro Wallstreetbets que cuenta con más de 4 millones de participantes, la mayoría jóvenes con poca capacidad de inversión y bajo conocimiento de los mecanismos de la bolsa, pero con gran poder de comunicación a través de redes sociales. Allí empezó la conversación, usando emojis y siglas sobre la gran oportunidad de apostar al alza de GameStop comprando acciones a través de robinhood.com. Incluso crearon la sigla YOLO (you only live once, solo se vive una vez) y la conversación se fue intensificando.

En Enero 2021 sucedió lo que nadie esperaba: más de 3 millones de pequeños inversionistas pusieron órdenes de compras en robinhood.com y el precio empezó a subir contra todo cálculo. Cada acción en un momento dado llegó a estar encima de los USD$370  es decir, quien compró 100 acciones a USD$2000 podía vender con una ganancia de USD$35,000 en pocas semanas.

Esto atrajo más compradores y vendedores y por unos días GameStop se convirtió en la empresa de mayor demanda en la bolsa de NY, causando gran conmoción nacional en USA. Naturalmente cuando alguien gana alguien pierde y los short-sellers empezaron a perder miles de millones. Ante ello uno de sus ejecutivos declaró que “los de robinhood no tienen idea de cómo invertir”, causando que un joven economista respondiera: “entonces, ¿cuando ustedes se aprovechan de la caída del precio es una estrategia, y cuando los pequeños elevan el precio es una manipulación del mercado?».

El movimiento de acciones de GameStop siguió subiendo, y sorpresivamente, robinhood suspendió las compras a través de su plataforma causando la ira de sus millones de clientes y críticas de congresistas lo que los obligó a reiniciar las operaciones, pero el precio de GameStop ya estaba bajando.

Esta historia no ha terminado pues los acontecimientos siguen ocurriendo. Hay nuevos short-sellers apostando a que las acciones caerán y quienes tienen acciones piensan que el precio (y sus ganancias) seguirán subiendo. Los “Reditors” millennials ya están buscando nuevos objetivos en la bolsa pues sienten que juntos son poderosos. Si piensas que la situación se parece a un casino, así es: cada quien cuida sus intereses y quiere ganarle a los demás, pero es la primera vez que tantos pequeños compradores “inexpertos” logran éxito frente a los enormes fondos de inversión y sus equipos de ejecutivos. Es una nueva muestra del impacto de la generación millennial que está aprendiendo a usar el poder de la tecnología y las redes sociales en todos los campos.

Si quieres saber más sobre inversiones en la bolsa te sugiero la película “La gran apuesta” (The big short) en Amazon y la serie Billions en Netflix.