Como todos sabemos en un cardumen hay miles de peces que se mueven con precisión y no tienen un líder. Cuando un gran depredador se acerca lo eluden y con rapidez elaboran una nueva ruta que todos comparten, y así se adaptan y perduran.

En este inusual año 2020 un nuevo tipo de reclamo social surgió en el Perú y en otros países: millones de jóvenes se comunicaron por redes sociales y sin ningún liderazgo particular organizaron marchas de protesta en todo el país, así como “cacerolazos” y otras acciones.

Como siempre, algunos trataron de desacreditar el movimiento pero sus comentarios fueron arrasados en el mundo digital con miles de videos cortos tomados con celulares. Ya no estamos en el mundo de antes en donde unos cuantos medios masivos controlaban la comunicación: la nueva generación tiene un poder de comunicación que no tuvieron las anteriores. Por otra parte, al no tener un líder visible, no hay a quién detener como antes hacían los gobiernos autoritarios en todo el mundo.

El apoyo a este reclamo de los jóvenes alcanzó el 90 % de la población causando el cambio de presidente y ministros, algo nunca visto en nuestro país. Ahora lo más probable es que el cardumen desaparezca hasta que necesite moverse nuevamente.

Algo similar ocurrió en los países árabes durante la llamada primavera árabe; y también en Francia, Nigeria, Uganda, Hong Kong, Thailandia y Chile, pues las redes sociales permiten la rápida comunicación. En el Perú una  diferencia importante ha sido el enorme apoyo de la población.

Parece que nuestro nuevo gobierno ha entendido el origen y objetivo de las protestas y los políticos de distintos partidos ya adaptan sus discursos, porque “democracia” significa que el pueblo opina y decide.

Las Marcas también deben entender que nuestra sociedad está cambiando y hay nuevas actitudes y formas de comunicarse, por lo tanto, “innovar” y “adaptar” deberían ser palabras repetidas en el lenguaje del trabajo diario. El resultado no será otro que la constante modernización de nuestras formas de trabajar y convivir en este nuevo mundo post-pandemia.