Hola, me alegra que estés acá para descubrir cómo hizo el vendedor que no podía vender para vender y ser el mejor, te voy a contar el caso de Alberto.

Alberto trabaja en el área de ventas de una empresa, pero tenía un gran problema, él tenía mucho temor a llamar a sus clientes para presentarles sus productos y concertar reuniones, por tanto, no podía alcanzar sus metas. Alberto, era el vendedor que no podía vender. El jefe de Alberto, le había dicho que si este mes no vendía tendría que despedirlo. Alberto no sabía cómo decirle a su jefe la razón por la cual no vendía y ocupaba gran parte de su tiempo haciendo actividades que no impactaban en el resultado de sus ventas.  Alberto, era el típico vendedor que se queda sentado en la silla del escritorio y no salía a vender porque no podía concertar reuniones, esa situación lo desmotivaba y a su vez lo estresaba bastante.

Un día Alberto decidió conversar con su compañera de trabajo Laura, que vendía con gran facilidad, le comentó lo que le sucedía y le pidió un consejo. Alberto le dijo que él había llamado varias veces a los clientes pero que éstos no le compraban, ni siquiera podía conseguir concertar reuniones de ventas, le decían que no estaban interesados en sus productos incluso algunos le pedían que no volviera a llamar.

Conversando con su compañera Laura, se dio cuenta que él pensaba que para vender no necesitaba aprender y ella le mostró que su éxito se debía a las técnicas de ventas que utilizaba, al conocimiento que tenía de sus clientes y a otros aspectos que le comentaría en el camino mientras la acompañaba a visitar a un cliente, ella le mostró que al conocerlos podría identificar sus necesidades, sus problemas incluso sus anhelos, de tal forma que ella podía ofrecerles soluciones por medio de sus productos, sin embargo, si bien esto es importante, no era suficiente ya que no podría hacerlo sino no conociera de los beneficios y ventajas diferenciales que tienen sus productos respecto a los otros productos que los clientes pueden encontrar en el mercado y respecto al conocimiento de su empresa, ella le hizo ver lo importante que es saber aspectos de la empresa como la garantía, los tiempos de entrega y las reposiciones de los productos entre otros temas que siempre son de interés para los clientes.

Alberto se dio cuenta de la necesidad de estudiar ventas y desarrollar habilidades de comunicación y empatía para lograr conectar con sus clientes. Después de conversar con Laura y estudiar ventas aprendió a hacer llamadas telefónicas a sus clientes que despertaran la atención y el interés en sus productos, concertar reuniones se había vuelto más fácil y hasta divertido, las personas a las que llamaba ya no le cortaban el teléfono porque él había identificado con quiénes tenía que hablar, había identificado a sus clientes ideales, conocía sus problemáticas y les ofrecía la solución a las necesidades de éstos. Muy pronto los clientes empezaron a recomendar a Alberto y ese mes y los siguientes sus metas de ventas las alcanzaban con mucha facilidad. Alberto también dejó sus temores para vender, más adelante te contaré cómo lo hizo.

Si tú eres como Alberto no te desanimes, es probable que necesites mejorar tus técnicas de ventas pero cuando descubras qué debes mejorar y lo hagas, serás muy exitoso en las ventas y te encantará vender.