Si el capitán del barco sabe que la tormenta será larga y le dice lo contrario a la tripulación, terminará creando frustración. Pero si todos entienden que hay que estar listos para superar un reto largo, habrá una mayor capacidad de adaptación y éxito.

Estamos por cumplir un año en Pandemia y no se ve que disminuya, hay muchos comentarios sobre las ansiadas vacunas contra el Covid-19, se habla de fechas y distintas cantidades según quien lo diga; hay promesas y más promesas pero lo concreto es que en Febrero ya tenemos 1 millón de vacunas chinas , algo es algo.
La realidad es que la producción mundial tomará meses en abastecer la alta demanda; en la India está el Instituto Serum, el mayor fabricante mundial de vacunas, que espera elevar su producción de vacunas de 50 a 100 millones por mes, pero sólo en la India hay más de 1,300 millones de habitantes; en China pasa algo similar, pues su población también supera los 1,300 millones. En concreto en Enero ya se han aplicado poco más de 100 millones de vacunas, la inmensa mayoría en países ricos, en Estados Unidos más de 30 millones, China 20 millones, Reino Unido 10 millones, Emiratos Arabes 2 millones, Alemania 2 millones, aunque son  cifras pequeñas en relación a sus poblaciones. Israel es el país del mundo que más ha avanzado aplicando más de 4 millones de vacunas (45% de su población).

Por otra parte la Organización Mundial de la Salud (OMS) prácticamente está rogando por vacunas para el programa Covax (en el cual está Perú), pero los nacionalismos se imponen y cada uno ve su conveniencia, en Europa ya hay una disputa con Astra Zeneca por el volumen de entregas; el gobierno brasileño le escribió al gobierno Hindu pidiendo apoyo y obtuvo 2 millones de vacunas y lo mismo hizo Argentina con Rusia obteniendo unas 270,000 vacunas. Un factor a favor es que al ver el desinterés de  las potencias en apoyar a Sudamérica,  China buscará  aumentar su influencia en nuestra región, así ya entregó 2 millones de vacunas a Chile y al Peru nos ha ofrecido otro tanto , habrá que ver qué pedirán a cambio.

Hagamos algunos números: en todo el mundo somos más de 7,600  millones de personas, suponiendo que solo se vacune al 30% de la población, se requerirán más de 2,200 millones de vacunas (y no estamos considerando que varias vacunas necesitarán doble aplicación). Es entonces simple calcular que si la producción mundial sube a 200 millones de dosis por mes se necesitarán al menos 10 meses para producir y distribuir las distintas vacunas que compiten por salir al mercado.
Por otra parte todos sabemos que no hay ninguna medicina contra el Covid-19 pero hay abundancia de videos promocionando supuestas curas. Ello, y la lenta vacunación, causarán que siga creciendo el uso de medicamentos no confirmados, así como la medicina alternativa y naturista, como se comprueba en el aumento de nuestras exportaciones de Kion por ejemplo.

También parece correcto estimar que recién en un año habrá suficiente variedad y disponibilidad de vacunas incluso en cadenas de farmacias, siempre y cuando la pandemia no mute y se haga más potente.

ENTONCES SOLO NOS QUEDAN 3 COSAS

Primero hay que aceptar que no nos vacunaremos en breve y acostumbrarnos a las mascarillas, la distancia social y la higiene constante; en segundo lugar, debemos hacer el esfuerzo por reinventar nuestra forma de trabajar y adaptarnos a este nuevo mundo laboral usando la tecnología y el marketing en Redes sociales; y en tercer lugar, necesitamos reconstruir nuestra vida social entendiendo que necesitamos a los demás pero también debemos evitar los contagios.

No debemos sentirnos mal por entender que falta al menos un año para mejorar la situación. Al contrario, debemos tomar fuerza y enfocarnos en cambiar y adaptarnos, algo que los seres humanos venimos haciendo bien durante más de 100,000 años.